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Hace poco me enteré sobre los avisos con joyas que la presentan en revistas como Vogue y Vanity Fair. Como artista de fama mundial, conocida por sus fans como defensora de la justicia social, la necesitamos para que ayude a limpiar una de las industrias más sucias del mundo, en vez de asociarse con el oro tal como es actualmente extraído.
En sus esfuerzos por promover el consumo del oro, los comerciantes de joyas y la industria minera no han informado al público sobre los serios impactos ambientales y de derechos humanos asociados con la actual minería del oro. La producción de un solo anillo de oro genera, en promedio, unas asombrosas 20 toneladas de desperdicios, que suelen estar contaminadas con cianuro y otros químicos usados para procesar el mineral. Las operaciones mineras de gran escala han contaminado los recursos de agua potable, han desplazado a las comunidades locales, y han destruido medios de vida tradicionales en muchas partes del mundo.
Uno de los impactos más serios de la minería aurífera es la destrucción de recursos hídricos como resultado de derrames tóxicos, de generación de ácidos, y fuerte contaminación de metales. El cianuro, usado las por grandes operaciones mineras para separar el oro del resto del mineral, ha causado la muerte de peces y envenenado las fuentes de agua potable en el oeste de EEUU, Rumania, Ghana y otras partes.
Su compromiso por la justicia social y los derechos humanos, sobre todo en África, es bien conocido. Pero debería saber que las operaciones mineras del oro han estado vinculadas a abusos contra los derechos humanos en muchas regiones del mundo. Un reciente informe de Human Rights Watch documenta abusos en la República Democrática del Congo, donde los señores de la guerra locales y las compañías internacionales están entre quines se benefician del acceso a áreas ricas en oro, mientras la gente de la localidad sufre matanzas étnicas, torturas y violaciones. El informe detalla cómo AngloGold Ashanti, un miembro líder del World Gold Council y el segundo productor de oro más grande del mundo, estableció vínculos con un grupo armado asesino para lograr acceso a una zona rica en oro.
Le insto con todo respeto a que no promueva inadvertidamente estas prácticas mineras destructivas, y más bien ayude a proteger el ambiente y a las personas mediante el cambio en la manera cómo el oro es extraído. Sus talentos creativos, su influencia, y su pasión por el medio ambiente y por la justicia social podría ayudar mucho a limpiar la industria minera.
Dado su perfil en la industria de la moda y de la joyería, le pido que se me una en exigir una alternativa al oro que es producido a expensas de las comunidades, los trabajadores y el ambiente. Un primer paso es suscribir el compromiso "No más Oro Sucio" exigiendo una alternativa a la actual forma de explotación de oro. Miles de otros consumidores conscientes, incluido yo mismo, ya lo hemos firmado. Su apoyo será invaluable.
Gracias,
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